Vecinos organizados versus interés
prepotente de Alcalde
Por: Claudio Zapata Gonzales
Regidor Distrital de Tierra y
Libertad en JM

Este Acuerdo
unánime es producto del trabajo de varias horas dedicadas a difundir posiciones
en medios de comunicación, reuniones entre vecinos, plantones y performances,
denuncias ante instancias públicas, conversaciones con personas claves, debates
en redes sociales virtuales, manifiestos, entre tantas iniciativas.
Sin
embargo, varios vecinos nos mantenemos vigilantes. ¿Por qué razón? El principal
argumento para el rechazo son dos informes y un dictamen debido a la ausencia
de una información adicional a tiempo sobre el costo sustentatorio del estudio
que dio origen al proyecto.


Otro
elemento que despierta sospechas es el informe N° 231-2012 –MDJM/GDUyA-SGGA de
la Sub Gerencia de Gestión Ambiental donde indica que el proyecto es viable si
se toman medidas de mitigación de los impactos que ocasionaría un proyecto de
tal naturaleza. Es decir, reconoce que el Campo de Marte es “uno de los
pulmones vivos más grandes de Lima”, que un proyecto como el presentado causaría
muchos impactos negativos en el hábitat debido a los gases tóxicos, ruido e
iluminación en su instalación y funcionamiento. También describe las nuevas
perturbaciones que originarían las actividades humanas en zonas adyacentes a la
construcción. En simultáneo, con una expertise esquizofrénica extractivista,
considera viable el proyecto, siempre y cuando se apliquen las medidas de
prevención y mitigación identificadas en un plan de manejo ambiental
inexistente.
Para mí
la cosa es simple. Si tanto daño genera este proyecto en una zona importante,
estratégica e intangible del distrito; si los vecinos que residimos frente al
Campo de Marte no lo queremos; si las entidades técnicas no consideran
aplicable la reducción de los espacios públicos verdes y de legado cultural; este
proyecto debería ser considerado inviable. Punto.
Por lo
anterior, tengo la certeza que, los actuales funcionarios están dispuestos a
justificar cualquier cosa que beneficie exclusivamente al interés manifiesto de
la máxima autoridad administrativa del distrito.
Los
vecinos, cada vez más organizados, solicitan hoy día al Concejo de Jesús María
y de Lima Metropolitana, se declare al Campo de Marte como Reserva Ambiental
Natural, en similares condiciones al Parque Castilla de Lince, de menor tamaño
y hábitat. Así mismo, los vecinos de los distritos de Lince y Jesús María no
desmayarán en permitir la reducción del Parque Próceres de la Independencia,
donde se pretende construir una piscina municipal, una estación de bomberos, un
Centro Comercial subterráneo y ya funciona una pista de patinaje.
Todas
estas actividades contribuyen en reducir el área verde por habitante, de las
cuales el distrito se jacta de superar el promedio. Con la permisibilidad para
la construcción de nuevos edificios y con la reducción del área verde, ¿de qué
se jactará en adelante el distrito?